Jul 10, 2020

Enviado por en Bienestar, Curiosidades, Filantropía, Interesante, Salud | 0 Comentarios

Chakras y adicciones

Chakras y adicciones

Ciertos centros en el cuerpo energético llamados chakras, de forma muy parecida a como los órganos gobiernan el cuerpo físico, gobiernan los sentidos sutiles por medio de los cuales damos y recibimos información que no es aparente en el plano físico. Sirven además como salidas para dar y recibir energía. En los puntos en los que se encuentran los chakras, la energía fluye hacia adentro y hacia fuera entre el cuerpo físico y los planos no materiales conectándonos con la divinidad en nosotros mismos y en otros. Esencialmente son los canales para la visión de la que hemos hablado anteriormente. Cuando te sintonizas con tus chakras puedes sentirlos como esferas o pulsaciones de energía de un diámetro de dos y medio a cuatro centímetros.

La gente creativa, los visionarios y los psíquicos tienen chakras muy sensitivos que son fáciles de dañar. Ellos sienten todo tan agudamente que les resulta doloroso y pueden drogarse, beber o comer de más para amortiguar el dolor. Las personas con chakras de aguda sensibilidad no son muy bien apreciados en nuestro mundo y se les puede considerar raros. Pueden sentirse aislados y orientarse hacia las adicciones en un intento por compensar su soledad.

Cuando las herramientas de poder como las drogas o el alcohol se mal utilizan, los chakras se bloquean y tendemos a sentirnos separados, tanto de la humanidad como de lo Divino. También nos sentimos separados del flujo de la fuerza de vida que el cuerpo energético provee. El abuso de químicos, incluyendo el de aquellos no considerados como drogas, atasca los chakras, fijando al usuario principalmente en los tres chakras inferiores.

Los químicos manufacturados agravan el problema de los chakras. En nuestra sociedad estamos constantemente expuestos a sustancias artificiales, las respiramos, las comemos, las bebemos, las ponemos en nuestros rostros y las untamos en nuestros cabellos. Como se mencionó al principio, el cuerpo humano ha estado expuesto a sustancias orgánicas durante millones de años y está compuesto de sustancias similares, lo cual no sucede así con los químicos artificiales. Por ello, pueden ser extremadamente dañinos. Las drogas manufacturadas son mucho más dañinas para los que son adictos a ellas de lo que las drogas orgánicas los son para los adictos a ellas.

De la misma manera, los aditivos de las comidas, los cosméticos y los humos industriales, a largo plazo pueden ocasionar daños tanto al cuerpo físico como a los cuerpos sutiles.

Los químicos que se encuentran en el trabajo, en la vida o en la dieta pueden agravar el daño ocurrido en el pasado e impedir que se intente llevar a cabo un trabajo de sanación en el presente. Puede ser que se necesite una limpieza adicional si tales químicos han formado parte de tu vida durante largos periodos. Si tu trabajo u otras circunstancias hacen que tu exposición a estos químicos sea necesaria, puede ser que requieras continuar limpiándote y protegiéndote para permitir que la sanación continúe llevándose a cabo.

Estos son algunos de los chakras que tiene nuestro cuerpo:

El CHAKRA RAÍZ, en la base de la columna, gobierna la supervivencia, la protección y nuestro arraigamiento en el mundo. La gente fijada en este chakra a menudo está apegada a lo terrenal, inerte y materialista, los que tienen un funcionamiento débil del chakra raíz a menudo son inseguros, temerosos y se preocupan del pasado y de sí mismos, y no están bien arraigados. Popularmente se les llama «idos». El daño del chakra raíz puede estar conectado con la adicción, igual que una infancia traumática. Otros traumas de este chakra que pueden predisponer a la gente a la adicción son la guerra, la pérdida temprana de un padre, tener un padre severamente abusivo o adicto, o vivir lejos del cuidado de los padres durante la infancia.

El CHAKRA SEXUAL, ubicado cinco centímetros debajo del ombligo, gobierna las actitudes y deseos sexuales. La persona negativamente fijada en él está atrapada en la sexualidad y en los sentidos y basa la mayoría de sus interacciones y percepciones en ello. Alternativamente, o en un estadio más avanzado de adicción, puede haber parálisis de sentimientos en esta área. Las experiencias traumáticas que pueden dañar este chakra son el incesto, la violación, un parto difícil o un embarazo interrumpido.

El PLEXO SOLAR, justo arriba de la cintura, gobierna el poder personal, el equilibrio y la autoestima; y cuando está bloqueado o dañado conduce al auto-odio y a un correlativo egocentrismo o a un sentimiento de impotencia y falta de auto confianza. También gobierna el deseo de éxtasis y el deseo de cosas materiales. Negativamente acentuado, esto produce una codicia adictiva en la que nada es suficiente para satisfacer a la persona. Los traumas en el plexo solar incluyen haber tenido padres hipercríticos, ser un hijo no deseado, tener un ego herido debido a un rechazo en el amor, o una relación fallida. El daño al plexo solar está asociado a los disturbios de sueño y al deseo de bloquear la conciencia. Los primeros tres chakras son los que están más sintonizados con las partes primitivas de la naturaleza, aquellas a las que fácilmente nos esclavizamos.

El CHAKRA CARDIACO es crucial en la adicciones y se mencionará a menudo en este texto. Se localiza en la misma área que el corazón físico y es la verdadera fuente de sensaciones como el dolor del corazón. El chakra cardiaco está ligado a la habilidad de dar y recibir amor. Las heridas en este centro pueden incluir el rechazo de un amante o de un padre, y la pérdida de alguien amado. Crecer en el hogar de un padre adicto significa que el chakra cardiaco ha sido insuficientemente nutrido.

El CHAKRA DE LA GARGANTA afecta la habilidad de comunicar la verdad y hacerlo con amabilidad. Las experiencias que contribuyen a bloquear este centro incluyen secretos tóxicos de familia o ser forzado a esconder tus sentimientos o tu verdadero ser en tu familia o en tus relaciones. Cuando hay un bloqueo de energía en el chakra de la garganta, la persona también se siente aislada, incomprendida por otras personas y bloqueada para la creatividad. Cantar y los mantras abren el chakra de la garganta.

El CHAKRA DEL ENTRECEJO está dentro del cerebro, en medio de las cejas, donde se localiza la glándula pineal. A menudo se le llama a este chakra el TERCER OJO. Es el asiento de la creatividad mental, la capacidad de visualizar y la fuente de las habilidades psíquicas. Es la localización de la mente, el gurú interior, la puerta de entrada a nuestro viaje espiritual.

El CHAKRA CORONA, localizado en la cima de la cabeza, es el punto de contacto con el Ser Esencial, que está más allá de la mente, la fuente de la conciencia cósmica y nuestro centro espiritual. Ambos, el chakra del entrecejo y éste se abren mediante la meditación. Cuando las personas dicen que están «hablando desde la parte superior de sus cabezas» están aludiendo a la inspiración que resulta de sintonizar esto dos centros.

::

Aunque los adictos, especialmente las personas de tipo visionario, pueden tener destellos de estos centros superiores, es difícil utilizarlos bien a menos que se tenga cierta maestría sobre uno mismo. Sin herramientas como la meditación es difícil entrar en contacto con tu visión y recibir la inspiración necesaria y la fuerza para manifestarla.

Texto: Vangellness

Foto: Betty Pink

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *