Nov 20, 2020

Enviado por | 0 Comentarios

A por bananas

A por bananas

Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas.
Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.
Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros le golpeaban, hasta que llegó un momento en que ningún mono subía la escalera a pesar de la tentación de las bananas.
Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos, y lo primero que hizo el nuevo individuo fué subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le propinaron una gran paliza.
Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera, aunque nunca supo el por qué de tales palizas.
Un segundo mono fué sustituido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato.
Un tercero fué cambiado, y se repitió el hecho, lo volvieron a golpear.
El cuarto y finalmente el quinto de los veteranos fueron sustituidos.
Los científicos quedaron entonces con un grupo de cinco monos que, aún cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas.
Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentaba subir la escalera, con certeza la respuesta sería:
«No sé, aquí las cosas siempre se han hecho así». ¡¿Te suena?!

 

Moraleja: cuantas veces hacemos las cosas porque siempre se han hecho así, en vez de plantearnos el porque hacemos las cosas como las hacemos, y si podría haber otra manera mejor de hacer.

 

Texto: Vangellness con la metáfora de los monos

Foto: Betty Pink

Leer Más
Oct 30, 2020

Enviado por | 0 Comentarios

Catrin@

Catrin@

El miedo a la oscuridad es muy común entre los niños, de hecho, es parte esencial del desarrollo de todo ser humano; sin embargo, cuando una persona llega a la edad adulta con este temor, pero además comienza a ser incontrolable e interviene en su día a día impidiendo su avance, entonces seguramente estamos hablando de un problema psicológico conocido como escotofobia.
Enfrentarnos a lo desconocido nos hace temer a la oscuridad y, dado que para el ser humano es muy fácil atribuir a seres fantásticos o dioses todo lo que no tiene o no encuentra una explicación racional, no sorprende que frente a sombras y sonidos extraños propios de la noche, vuelve la imaginación y se interpreten como fantasmas o seres malignos que vienen a hacer daño. Lo que hace tan interesante a la escotofobia o miedo a la oscuridad es que el temor no es específicamente a la oscuridad, sino a todo aquello que puede habitar en ella y que, aunque presente, es desconocido.
Aunque muchos pedagogos y psicólogos se han encargado de estudiar esta etapa esencial en el desarrollo del ser humano, no debemos olvidar que la oscuridad está llena de simbolismo y, por ende, malvados como demonios, vampiros, hombres lobos, brujas, zombies, fantasmas, duendes, gnomos y muchos otros, que son afectos a salir y atacar precisamente durante la noche, o al menos eso nos dicen cientos de leyendas alrededor del mundo. Quizá por esta razón el ser humano desde niño ha sentido este temor, primitivo e inconsciente en un inicio, a la oscuridad, tal vez sea una forma en la que el inconsciente previene al ser humano de permanecer solo y a oscuras para evitar que se cruce con todos estos seres y se convierta en una víctima fatal.
El miedo o fobia a la oscuridad también es conocido con los nombres de aclufobia, ligofobia, mictofobia o nictofobia.
¿Alguna vez has tenido un miedo irracional, enfermizo e incontrolable a la oscuridad?

Texto: Vangellness
Foto: Betty Pink

Leer Más
Sep 17, 2020

Enviado por | 0 Comentarios

Oportuno

Oportuno

Dormía tranquilamente un león, cuando un ratón empezó a juguetear encima de su cuerpo. Despertó el león y rápidamente atrapó al ratón; y a punto de ser devorado, le pidió éste que le perdonara, prometiéndole pagarle cumplidamente llegado el momento oportuno. El león echó a reir y lo dejó marchar.

Pocos días después unos cazadores apresaron al rey de la selva y le ataron con una cuerda a un frondoso árbol. Pasó por ahí el ratoncillo, quien al oir los lamentos del león, corrió al lugar y royó la cuerda, dejándolo libre.

— Días atrás — le dijo –, te burlaste de mí pensando que nada podría hacer por tí en agradecimiento. Ahora es bueno que sepas que los pequeños ratones somos agradecidos y cumplidos.

Moraleja: Nunca desprecies las promesas de los pequeños honestos. Cuando llegue el momento las cumplirán.

 

Texto: Vangellness con la fábula «El León y el ratón»

Foto: Betty Pink

Leer Más
Jun 23, 2020

Enviado por | 0 Comentarios

El culto de Atenea

El culto de Atenea

Por la protección que concede a Ulises y a Heracles, Atenea simboliza el auxilio aportado por el espíritu a la fuerza bruta y al valor personal de los héroes. Por eso, es considerada en el mundo griego, sobre todo en Atenas, su ciudad (a la que había dado su nombre), como la diosa de la Razón. Preside las artes y la literatura (tiende a suplantar a las Musas). No obstante, mantiene una relación más estrecha con la Filosofía que con la Poesía y la Música. También es la protectora de las hilanderas, tejedoras, bordadoras…, en su carácter de diosa de la atividad inteligente. Con frecuencia, era elegida como protectora y patrona de las ciudades. Además de Atenas, contaba con templos como Esparta, Mégara, Argo, etc. En Troya era objeto de un culto especial en forma de un ídolo muy antiguo llamado Paladio, considerado como una garantía de la perennidad de una población.

Texto: Vangellness

Foto: Betty Pink

Leer Más
May 5, 2020

Enviado por | 0 Comentarios

De Inmediato

De Inmediato

Había una vez un hombre que robaba cada día un pollo a sus vecinos.

 – Es malo robar – le advirtió alguien.

– Voy a enmendarme – prometió el ladrón de pollos –. Robaré un pollo al mes, desde ahora; y ninguno desde el próximo año.

Si él sabía que estaba cometiendo una mala acción debió haberse corregido de inmediato, ¿por qué esperar otro año?

Texto:  Vangellness con la fábula «el ladrón de pollos» del pensador chino Mencio

Foto: Betty Pink

Mencio

 

 

Leer Más
Abr 28, 2020

Enviado por | 0 Comentarios

Responsabilidad consecuente

Responsabilidad consecuente

Había un señor viudo que vivía con sus dos hijas curiosas e inteligentes. Las niñas siempre le cuestionaban todo, hacían muchas preguntas a las que el padre a veces sabía responder, pero en ocasiones no se sentía con la sabiduría suficiente como para aclarar las dudas que ellas manifestaban. Como pretendía brindarles la mejor educación, mandó a las niñas de vacaciones con un sabio que vivía en lo alto de una colina.

El sabio siempre respondía todas las preguntas sin siquiera dudar. Impacientes con el maestro, las jóvenes decidieron inventar una pregunta que él no pudiera responder correctamente.
Entonces, una de ellas apareció con una hermosa mariposa azul que usaría para engañar al sabio.
-¿Qué vas a hacer? –preguntó la hermana. –Voy a esconder la mariposa en mis manos y le voy a preguntar si está viva o muerta. Si él dice que está muerta, abriré mis manos y la dejaré volar. Si dice que está viva, la apretaré y la mataré. Así, cualquiera que sea su respuesta, ésta será equivocada.
Las dos niñas fueron entonces al encuentro del sabio que estaba meditando.
-Tengo aquí una mariposa azul, dígame, sabio, ¿está viva o muerta?. Muy calmadamente el sabio sonrió y respondió: -Depende de ti…ella está en tus manos…
Así es nuestra vida, nuestro presente y nuestro futuro. No debemos culpar a nadie cuando algo falla, somos responsables por lo que juzgamos bueno o malo. Nuestra vida está en nuestras manos, como la mariposa azul. Nos toca a nosotros escoger qué hacer con ella y hacernos cargo de las consecuencias.

Texto: Vangellness con la leyenda oriental: «La Mariposa Azul»
Foto: Betty Pink

Leer Más