Oct 8, 2021

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Cataplasma

Cataplasma

El Árbol del Té o Melaleuca alternifolia es un pequeño arbusto originario de Australia, que crece sobre todo en Nueva Gales del Sur.

Sus hojas son estrechas y aromáticas. Las flores blancas crecen en espigas de 3-5 cm de largo. El fruto es pequeño y leñoso en forma de copa.

Los aborígenes ya lo utilizaban en tiempos remotos como antiséptico. Se cree que este nombre de «árbol del té», se basa en las observaciones que los marineros del Capitán Cook hicieron cuando este arribó en Australia, en el siglo XVIII. Sus hombres observaron que los aborígenes preparaban una bebida herbal curativa, mediante la infusión de las hojas de este árbol. La gran demanda que en los últimos años ha tenido este árbol, ha llevado a que en la actualidad se cultive en invernaderos húmedos, para que al cabo de unas ocho semanas, se coloquen en plantaciones.

El aceite esencial del árbol del Té, es captado de sus hojas, y obtenido por medio de la destilación al vapor. El olor de la esencia es penetrante, áspero y fuerte; con un aroma medicinal, herbáceo, alcanforado y acre.

El aceite esencial de árbol del té, está considerado como uno de los mejores antivirales y antisépticos vegetales.

Posee un efecto antiséptico triple: actúa contra bacterias, hongos y virus:
~ Si padece hongos en la uñas, uñeros o uñas encarnadas, tome baños locales en 1 o 2 litros de agua ligeramente caliente con 8 gotas de aceite esencial durante 20 minutos. En infecciones ginecológicas y hemorroides, tomar un baño de asiento durante 20 minutos con 10 gotas de aceite puro diluido en agua tibia.

 

~ Eficaz para el cuidado del cuero cabelludo, regula la actividad de las glándulas sebáceas; eliminando el exceso de seborrea en los cabellos grasos. Combate el hongo que causa la caspa por su acción fungicida, (añada cuatro gotas de aceite esencial del árbol de te puro sobre la dosis de champú neutro). También se utiliza para eliminar los piojos.

 

~ Se utiliza en infecciones en la piel por cándida, pie de atleta, sarna, acné, lesiones infectadas, herpes labiales recurrentes y picaduras de insectos; por sus propiedades antisépticas, fungicidas y anti-acneicas.

 

~ Indicado en afecciones musculares y articulares, artritis, reumatismo o lumbalgia.
Se utiliza en tratamientos de prevención de varices, piernas cansada y con problemas circulatorios, por sus propiedades como descongestionante venoso y flebotónico. Aplicando unas gotas en aceite base, con masaje ascendente.

 

~ El aceite esencial del árbol de té, fortalece el sistema inmunológico, y en nuestros hogares es muy útil para eliminar las bacterias en el ambiente. Para ello podemos aplicar unas gotas de este aceite en difusores, quemadores con agua o sprays donde hayamos mezclado con agua unas gotas de esta esencia.

 

~ Utilizado en quemadores de esencia o humidificadores, el aceite esencial del Árbol del Té, crea un ambiente purificador del aire y del aparato respiratorio. Es un buen antiséptico que se puede emplear sobre quemaduras o llagas de poca importancia. Siendo buen remedio para tratar las aftas, infecciones bucales en forma de gárgaras, o la gingivitis. También de esta manera, cura la garganta irritada. Ayuda a combatir las afecciones del sistema respiratorio: bronquitis, sinusitis, resfriados, gripe…
~ Tiene una gran acción de oxigenación y regeneración de la piel pudiéndose usar directamente sobre la zona afectada (2 gotas sobre una cataplasma de algodón, aplicado sobre la zona), a menos que se tenga la piel muy sensible y con tendencia a las alergias, en cuyo caso se recomienda diluir en aceite portador, antes de ser aplicado. En herpes, varicela y otras enfermedades virales de la piel, es muy útil, porque calma la comezón, inhibe la propagación del virus, cicatriza y desinfecta.
Como cualquier otro aceite esencial tendremos que ir con cuidado y evitar su contacto con los ojos, o usarlo en estado puro. Hay que tener precaución con las pieles sensibles.

No hemos de confundirnos este «árbol del té», con el té que conocemos y bebemos habitualmente.

 

 

Texto: Vangellness
Foto: Betty Pink

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